Contrata hoy al profesional que necesitarás en el futuro

Actualizado: sep 14

Cada poco tiempo escuchamos la noticia de un nuevo estudio que nos recuerda lo volátil e impredecible que se ha vuelto el mercado laboral: el 70% de las profesiones más demandadas dentro de diez años, nos cuentan, no existen hoy en día. Los estudios universitarios más populares a finales del siglo XX se considerarán poco menos que reliquias antediluvianas cuando la Generación Alfa salga del instituto. Y así...


No se trata tanto de que vayan a desaparecer ocupaciones actuales (aunque es obvio que muchas sí lo harán, igual que desaparecen o se transforman negocios como consecuencia de los cambios en los hábitos y preferencias de los consumidores), sino que la evolución del mercado conduce a que se demanden perfiles profesionales dotados de nuevos y/o diferentes tipos de habilidades o conocimientos.


Es decir, sea cual sea su ocupación actual, nadie está condenado a un paro forzoso en el futuro. Cualquier profesional puede continuar aportando valor en el sistema productivo, siempre que esté abierto a la puesta al día de sus activos personales. La capacidad de aprender y reciclar -upskilling y reskilling- permite desarrollar nuevas habilidades o reforzar las que ya se poseen, lo que potencia la empleabilidad de las personas y enriquece su trayectoria de crecimiento personal.


¿Puedo contratar hoy al profesional que necesitaré el día de mañana?


En este contexto de -relativa- incertidumbre del mercado laboral: ¿es posible plantear la contratación de un trabajador que no precisamos actualmente, pero que sí va a resultar imprescindible más adelante? O dicho con otras palabras: ¿podemos anticiparnos al mercado y captar hoy el talento que necesitaremos en el futuro?


La respuesta es sí. La clave está en el concepto de rol, entendido como el conjunto de recursos -habilidades, conocimientos, competencias, aptitudes, personalidad- necesarios para desempeñar una determinada función.


En un mercado cada vez más flexible como el actual, a la hora de reclutar talento las empresas ya no prestan atención únicamente a las hard skills de los candidatos (formación, títulos, experiencia, etc). La valía de un candidato se identifica cada vez menos con los hitos o logros previos, y más con las competencias emocionales, personales y profesionales que es capaz de aportar.


Por esto, las soft skills se consideran tanto o más importantes que las hard skills, imprescindibles a la hora de empatizar, colaborar, evolucionar y adaptarse en todo momento a las necesidades de un ecosistema líquido.


Con este enfoque se deja atrás la mentalidad “un empleado para cada tarea”, asociada a un entorno laboral rígido. Cada empleado desempeña un determinado rol dentro de la organización. Se convierte en un activo dinámico, con movilidad entre diferentes departamentos o funciones de la empresa, en un entorno en constante evolución.


Desde The Wise Seeker ofrecemos una potente herramienta que permite configurar los roles que cada empresa va a necesitar en el futuro: por un lado, puede definir qué tipo de conocimientos va a necesitar. Y como parte esencial del talento, completar el perfil con el tipo de personalidad, habilidades y aptitudes que se adaptarán mejor a la cultura corporativa.


De esta manera, partimos de lo que sabemos hoy para adelantarnos a lo que será tendencia mañana.



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