Cuando la rotación no te molesta, te mata



Una de las peculiaridades que presenta el mercado laboral español es su alta tasa de rotación. Según el Informe Infoempleo Addeco 2020, en 2020 esta tasa se situó en el 22,6%. Es decir, casi uno de cada cuatro trabajadores abandonó su puesto de trabajo.

Los niveles altos de rotación acarrean, evidentemente, consecuencias negativas en las empresas que las sufren. Entre estas podemos destacar:

  • Repercusión en la reputación de la marca empleadora, que puede ver perjudicada su capacidad para atraer talento.

  • Gastos recurrentes, derivados de la repetición de los procesos de búsqueda o de las necesidades de formación para las nuevas incorporaciones.

  • Perjuicios en el clima laboral, puesto que los trabajadores carecen de la sensación de confianza o de continuidad para desarrollar una carrera profesional a largo plazo.

  • Descenso de la productividad, derivada del cambio continuo en la composición de los equipos de trabajo o de la sobrecarga para los compañeros de los empleados que se marchan.

Lo efímero no sirve para edificar


Y sin embargo, pese a los muchos inconvenientes que conlleva, es llamativo cómo algunas empresas parecen haberse habituado a una alta rotación, casi como si fuera una característica más de su cultura corporativa. Parece que la rotación no les molesta... pero es posible que les acabe matando.


Por ejemplo, hay empresas de servicios que dedican muy poco tiempo a seleccionar con criterio a sus trabajadores. Mientras cumplan unos mínimos imprescindibles, se consideran válidos. En esos casos, tiene más importancia la velocidad de reemplazo (“Necesito a alguien para mañana, consíguelo ya”) que pararse a cuestionar si se está seleccionando o no a una persona con la capacidad de desempeño necesaria.


Los empresarios que actúan así incurren en un gran coste de oportunidad: malgastan sus recursos (tiempo y dinero) para mantenerse vivos en el corto plazo, pero a la larga inevitablemente salen perjudicados.


Presta atención a quién contratas, sea cual sea tu actividad


Generalmente, la rotación laboral es inversamente proporcional a la cualificación requerida: cuanto más baja es esta, más alta es la rotación. Se genera así una relación laboral de desconfianza y escaso compromiso por las dos partes: el trabajador se marchará en cuanto vislumbre otra oportunidad con mejores condiciones, y el empresario prescindirá de él en cuanto considere que ya no le aporta beneficio.


Sin embargo, no por tratarse de trabajos de baja cualificación hay que descuidar el proceso de selección, ni mucho menos, contratar a ciegas sin conocer a la persona que se está incorporando. Las consecuencias de esa práctica, como hemos visto, son nefastas.


Los tests de cualificación disponibles en The Wise Seeker permiten evaluar los conocimientos y las capacidades de trabajadores de diferentes sectores, incluidos algunos donde la rotación tradicionalmente es alta (Hostelería, Oficios manuales, etc). Invertir en una herramienta como esta equivale a consolidar el presente y apostar por el futuro de la empresa.



74 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo