¿Por qué son cada vez más importantes las soft skills en un proceso de selección?


Pensamiento crítico. Trabajo en equipo. Empatía. Capacidad analítica. Creatividad. Lógica. Organización... En otras palabras: soft skills.

La disrupción que se ha producido tras la pandemia global ha demostrado que el futuro del trabajo pasa por las llamadas habilidades blandas. Tres grandes tendencias sustentan esta afirmación:

  1. A medida que una cultura corporativa centrada en las personas se ha ido extendiendo en cada vez mayor número de organizaciones, han quedado definitivamente atrás los procesos de selección en los que el departamento de RRHH se fijaba exclusivamente en la formación, los títulos, la experiencia acumulada o las competencias técnicas del candidato. El punto de vista ha cambiado: en lugar de tratar de encontrar al candidato idóneo para un puesto, es necesario mirar desde el prisma de las funciones a desempeñar y plantearse cuál es la mejor manera de satisfacer esa necesidad.

  2. Al mismo tiempo, el nuevo escenario surgido tras la pandemia global está transformando la manera de reclutar nuevos trabajadores. Súbitamente, el mundo entero se ha convertido en el caladero para la búsqueda de talento. Esto hace que, para las organizaciones que se organizan total o parcialmente alrededor del trabajo en remoto, las soft skills deban tenerse en cuenta tanto como las competencias más formales o tradicionales para garantizar capacidad de organizarse en modos de trabajo flexibles.

  3. Finalmente, tecnologías emergentes como la Inteligencia Artificial, la robotización o la automatización amenazan el futuro de un gran número de empleos. Según un estudio elaborado en el Reino Unido por The Confederation of British Industry (CBI), el 90% de los trabajadores necesitará adquirir nuevas habilidades durante la próxima década. Esto significa que las capacidades de aprendizaje y reciclaje deben acompañar al trabajador durante toda su vida laboral. El upskilling y el reskilling se convierten así en prioritarios en un entorno de constante transformación.

Es evidente que las hard skills continuarán siendo relevantes para evaluar la valía de un candidato, pero el desempeño en un determinado puesto de trabajo estará cada vez menos vinculado con los logros personales del trabajador, y más con el conjunto de competencias emocionales, personales y profesionales.


Por eso es tan importante identificar las soft skills del candidato durante el proceso de selección. La plataforma de The Wise Seeker se basa en la teoría de los cinco grandes para extraer los rasgos de personalidad más relevantes, y ubicarlo en alguno de los 12 tipos de personalidad que hemos identificado. De esta forma sabremos si tenemos delante a un líder, a un soñador, a una persona resolutiva o a una conformista.

¿Por qué es importante tener en cuenta las soft skills de un candidato?

Tal vez pensamos que las soft skills son necesarias solo para un determinado tipo de trabajos, por ejemplo, los que tienen que ver con el departamento comercial. Pero lo cierto es que cada vez que interactuamos con un compañero o un cliente, se presenta una oportunidad de poner en práctica nuestras habilidades.

¿Qué nos garantizan las soft skills?

  • Aseguran la continuidad. Los candidatos que demuestren compromiso, motivación y capacidad de adaptarse a nuevas situaciones serán más propensos a desarrollar una carrera a largo plazo en la compañía, lo que evitará incurrir en futuros procesos de reclutamiento.

  • Crean equipo. Destacar como un genio de la programación o de las ventas no garantiza funcionar como un buen compañero. Ser capaz de integrarse en una dinámica colectiva, utilizar una buena comunicación, mediar en conflictos o adaptarse con flexibilidad a cualquier circunstancia aseguran que el candidato será un buen jugador de equipo.

  • Ayudan a construir relaciones. Las personas abiertas, curiosas y comunicativas cuentan con la capacidad de hacer crecer sus redes personales y profesionales, lo que puede beneficiar al crecimiento de toda la organización.

  • Demuestran potencial. Las soft skills no solo ayudan a gestionar mejor una situación en el presente, sino que son el germen para el crecimiento profesional y personal. La capacidad de dar y recibir feedback, la escucha atenta o aportar más allá de lo que se espera de ellos permitirán crecer a nuestros empleados.

  • Garantizan la productividad. Poseer habilidades como la atención al detalle, una buena gestión del tiempo o la capacidad de delegar aseguran que un empleado bien organizado no solo trabajará de manera independiente y asumirá responsabilidades, sino que cumplirá en tiempo y forma.

  • Potenciales líderes. Una de las razones por la que los reclutadores buscan personas con soft skills es que son capaces de adaptarse a un mayor número de situaciones y circunstancias: pueden analizar qué tipo de estrategia necesita cada equipo, e implantarlas en función de las diferentes personalidades y entornos.

Identificar y potenciar las soft skills es la base para construir una fuerza de trabajo dinámica, constituida por empleados capaces de adaptarse en todo momento a las necesidades de la organización. Es necesario desprenderse de la mentalidad “un empleado para cada tarea”, y comenzar a pensar en los trabajadores como recursos renovables, capaces de crecer y moldearse a un entorno en constante evolución.

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