• nereapolo8

¿Practicamos la empatía? El diseño UX en procesos de selección

Imagina que estás en un portal de empleo buscando alguna oferta interesante y encuentras una que llama tu atención. Accedes a ella y, tras pasarte un rato traduciendo e intentando comprender qué piden exactamente para el puesto, decides probar suerte y aplicar en esa oferta. ¿Ya? No. Ahora aparece en tu pantalla otra página que no te inspira confianza y te pide que realices un examen. No hay más información. No sabes cuánto va a durar, cuántas preguntas serán, si habrá más pasos después, no has tenido interacción con la empresa… Y es ahí cuando piensas: “¿Y si lo dejo para otro momento?”


Llevar a cabo un proceso de reclutamiento no es tarea sencilla y, si no se realiza de la forma adecuada, puede conllevar pérdidas de recursos, tiempo y productividad, además de perder por el camino a grandes profesionales que no quieren pasar por todo un largo proceso de selección, tedioso y aburrido. Esto se traduce en una mala estrategia de atracción de talento.


Entonces, ¿cómo realizar un proceso de selección sin perder por el camino valiosos candidatos? Aquí es donde se encuentra el ámbito de Recursos Humanos con el User Experience Design.



Pero… ¿Qué es UX Design?


Literalmente, significa diseño centrado en la experiencia del usuario. Si tuviera que definirlo con una frase, diría que es toda metodología o recurso que pretende facilitar, hacer usable, sencillo, atractivo y útil las acciones que el usuario realice al interactuar con una interfaz web.


En un proceso de selección, esto implica a dos sujetos que interactúan con la interfaz: por un lado, el candidato que aplica a una oferta de trabajo y, por otro lado, el reclutador que, como profesional de recursos humanos, va a obtener datos de ese proceso y comparar los candidatos uno a uno.


Volvamos a practicar la empatía. Si fueras el candidato que aplica a una oferta de trabajo, ¿cómo te gustaría que fuese el proceso? ¿Cómo deberían ser las pruebas para mantener tu atención?

En cambio, si fueras el trabajador de recursos humanos que se encarga de un proceso, ¿qué datos querrías obtener de los candidatos? ¿cómo te gustaría visualizarlos y compararlos?


Las respuestas a todas esas preguntas coinciden: de forma usable, accesible y atractiva. Objetivos que recaen sobre la responsabilidad de un diseñador centrado en la experiencia del usuario. ¿Qué significan estos términos?


Primero, la usabilidad: esa cualidad de un producto (o servicio) que hace referencia a cómo de sencillo es utilizarlo. Si un proceso de selección es para ambos usuarios (candidato y reclutador) tareas básicas que llevar a cabo, el candidato realizará las pruebas de selección de forma satisfactoria y el reclutador llevará a cabo sus tareas de descripción, análisis, comparación y posterior contratación con éxito. La usabilidad es uno de los aspectos más importantes a tener en cuenta.


En segundo lugar, la accesibilidad: todas esas técnicas que están enfocadas para que cualquier persona, independientemente de sus limitaciones y atendiendo a sus necesidades, pueda acceder al contenido que se ofrece. Estas limitaciones pueden ser: discapacidades; limitaciones por el nivel de conocimientos o habilidades del usuario; o, simplemente, limitaciones por el contexto de uso, una mala iluminación, ruido, barreras físicas, etc.


Ahora bien, si llevamos este aspecto al ámbito de los recursos humanos, entendemos que, para cumplir con la accesibilidad hay que tener en cuenta la audiencia específica a la que va dirigido el proceso de selección. La mejor opción es realizar pruebas para crear una interfaz que sea manejable, comprensible y perceptible por el mayor número de usuarios posible.


Por último, aunque no menos importante, está la estética y el atractivo de una interfaz. Todo usuario se ve influenciado en gran medida por las percepciones positivas de orden, belleza, novedad y creatividad en el diseño. ¿No crees que haya primeras impresiones?


Psicológicamente, existen reacciones emocionales denominadas “respuestas afectivas” que las personas tenemos de forma automática e inconsciente. Como usuario, reaccionas ante una interfaz en cuestión de milisegundos e, inconscientemente, juzgas aspectos de usabilidad, confianza y credibilidad de la misma. De hecho, existe un placer instantáneo al visitar un sitio web con un buen diseño y fácil de usar que se mantiene en el tiempo.



Está claro. Un buen diseño centrado en la experiencia del candidato y del reclutador ayudará a que, de manera simple y accesible, los procesos de reclutamiento sean mucho más efectivos y eficientes. ¿Qué puedes conseguir? Mayor calidad en los procesos; una reducción drástica del abandono por parte del candidato; mejorar la reputación y la imagen de marca como empresa centrada en el usuario; e, incluso, reducir los tiempos de contratación y conseguir soluciones más ágiles y acertadas a la hora de seleccionar al futuro trabajador de tu empresa.