5 dinámicas para ser más productivo en tu trabajo

El día tiene 24 horas, pero a menudo tenemos la sensación de que necesitamos el doble para completar todas las tareas pendientes.


Esta sensación puede incluso incrementarse con el teletrabajo. Los modelos de trabajo flexibles exigen una gran autodisciplina y una organización clara de las tareas, objetivos que no siempre son sencillos cuando nos rodean multitud de distracciones o no tenemos al lado a los compañeros.

Sin embargo, trabajar en remoto no significa trabajar aislado. Tal vez los compañeros no se sienten al lado, pero las herramientas y plataformas digitales disponibles hoy en día permiten crear entornos de trabajo colaborativos y 100% eficaces.


¿Cómo ser productivo cuando trabajas a distancia, y al mismo tiempo desarrollar sentimiento de pertenencia al equipo? Y por supuesto, sin olvidar que también necesitas un tiempo para tus relaciones sociales y familiares.


No es fácil encontrar el equilibrio entre esas tres esferas -productividad individual, trabajo en equipo y conciliación personal. Sin embargo, si sigues estas cinco pautas fundamentales observarás como aumenta tu rendimiento, y con este, tu satisfacción personal.


1. Planifica

Es importante que tu jornada de trabajo no se deje a la improvisación. Saber lo que tienes que hacer cada día (incluso cada hora) te ayudará a ser más productivo, y comprobar que las tareas se cumplen te aportará un plus de satisfacción.


Organiza tus tareas en listas con objetivos diarios, semanales y mensuales. Lleva un seguimiento de tus progresos y marca tus logros al final de cada jornada. Incluye reuniones diarias con tus equipos, para evitar la sensación de aislamiento y verificar que se avanza en los objetivos comunes.


Y aunque te parezca una idea ridícula, no limites tus listas a las actividades propias del trabajo: incluye también las relacionadas con el ocio y las relaciones sociales. Considéralas como parte de tus obligaciones. Si en lugar de derrumbarte en el sofá para conectar Netflix cuando acabas tu jornada sales a caminar o haces esas llamadas personales pendientes, terminarás agradeciéndolo.


2. Prioriza

Tu lista de tareas no debe ser interminable. Anota solo las más importantes. Sé realista y sincero contigo mismo, y no incluyas más actividades de las que puedes abarcar durante tu jornada laboral. De lo contrario, generarás un estrés innecesario, o terminarás el día sin haber hecho lo verdaderamente importante.


Por supuesto, no todo puede estar planificado ni sabemos lo que va a suceder. Una llamada de un cliente o una avería técnica puede descolocar todas nuestras previsiones. Deja cierto margen para atender imprevistos, bien en tu calendario de tareas o bien en tu cabeza.


3. Haz una cosa cada vez

Aunque hay muchas personas que presumen de ser capaces de completar varias actividades al mismo tiempo, lo cierto es que la multitarea es uno de los grandes obstáculos para la productividad. Hay estudios que demuestran que tener múltiples frentes abiertos dispersa la atención, hace que disminuya la concentración y, en definitiva, que tardemos más en hacer lo mismo (y probablemente, lo hagamos peor).



Concéntrate en una tarea cada vez, y no empieces una nueva hasta que no hayas terminado la que estás haciendo. Y por supuesto, aleja tu móvil o apaga las notificaciones: esas interrupciones son el principal enemigo de la concentración.


4. Delega

Confiar tareas en los compañeros es importante porque se fomenta el trabajo en equipo y se libera la carga de trabajo individual. Además, establecer objetivos comunes genera un sentimiento de motivación colectiva, y alcanzarlos repercute en la satisfacción de todo el equipo.


En este sentido, la tecnología nos brinda infinitas posibilidades, a través de herramientas que facilitan la comunicación, la colaboración y el trabajo asíncrono.


5. Desconecta

Haz pausas en tu jornada laboral. Tómate unos minutos de descanso cada dos horas. Esas pequeñas desconexiones despejan la mente y reponen tus niveles de energía y creatividad, por lo que te ayudarán a ser más productivo.


Incluye las pausas dentro de tu calendario de actividades diarias, y respétalas. Casi ninguna tarea será tan importante como dar descanso a tu vista o estirar las articulaciones.


Y aunque no estés en la oficina, puedes compartir una pausa digital con tus compañeros. Un cotilleo siempre será un cotilleo, sea físico o virtual.


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