¿Cuál es el bonus que más beneficia a tus empleados?

Actualizado: 16 jul



Los bonus son un elemento estratégico dentro del conjunto de herramientas utilizadas para la gestión del talento. Un bonus puede marcar la diferencia a la hora de contratar a un candidato que se disputan diferentes empresas, o bien puede servir como incentivo para mejorar la productividad. En cualquier caso, lo que está claro es que ningún empleado ha protestado nunca cuando su nómina se ha visto reforzada con un bonus…


Ahora bien, no siempre resulta fácil elegir el tipo de bonus con que se recompensa a los empleados. Es necesario encontrar el punto de equilibrio entre la compensación y el beneficio que retorna a la empresa. Por ejemplo: ¿qué es más eficaz para mantener el nivel de talento, un bonus que se destina a la retención de los empleados, o un bonus que se ofrece a quien aporte una referencia que termina en una contratación?


Para intentar resolver esta cuestión, veamos en primer lugar los tipos de bonos más frecuentes:


Bonus de contratación


Se ofrece como un incentivo extra a la hora de firmar. Se aplica como un solo pago, generalmente en casos de fuerte competencia por un candidato cualificado, aunque también se puede utilizar en otras situaciones, por ejemplo, cuando la empresa no puede pagar el salario anual que solicita el candidato, o si este ha dejado un empleo donde tenía stock options.


Bonus de retención


En este caso no se trata de atraer talento, sino de mantenerlo. El bonus de retención se ofrece para compensar el buen rendimiento de un empleado, o bien como un pago único cuando no se puede satisfacer una demanda de subida salarial. La empresa demuestra así que valora y agradece su aportación, y al mismo tiempo se asegura su fidelidad.


Bonus anual


Suele ser el bonus más generalizado, relacionado con el rendimiento anual. Al principio del año se establecen unos objetivos, y una vez concluido ese periodo, se remunera al empleado en función del cumplimiento -total o parcial- de los mismos. Es posible que el bonus anual no dependa solo del rendimiento individual, sino que esté condicionado por los resultados generales del departamento o el equipo.


Bonus vacacional


Se trata de un pago único con el que se compensa a los empleados en los periodos vacacionales, generalmente el verano o las navidades, y que motiva para la consecución de los siguientes objetivos. Es posible que esté conectado con el cumplimiento de los KPIs individuales que determine RRHH.


Bonus discrecional


El empleado no espera recibir un bonus, pero la empresa lo otorga como forma de reconocer un trabajo especialmente notable, o bien como reconocimiento al esfuerzo extra durante periodos dificultosos. Así sucedió a finales de 2020, cuando muchas empresas ofrecieron este tipo de bonus a los trabajadores después de un año repleto de desafíos.


Bonus referencial


Cuando los empleados ayudan en la contratación de talento aportando referencias o conocidos, su aportación puede ser recompensada con este tipo de bonus. El importe variará en función de factores como el rol del nuevo empleado, la dificultad para encontrar candidatos cualificados o la diversidad de perfiles.


Bonus de beneficio


Antes de los impuestos, una parte del beneficio global de la compañía se destina a una bolsa que se distribuye entre determinados empleados, ya sea en forma de acciones o de dinero. De esta forma queda demostrado que si la empresa obtiene beneficios, todos saldrán ganando.


¿Qué tipo de bonus es el más apropiado para tu compañía?


Según el estudio 2022 Compensation Best Practices Report, elaborado por Payscale, casi el 75% de las organizaciones en EEUU y Canadá ofrece algún tipo de bonus a sus empleados, con la idea de retener el talento y aumentar la motivación y el rendimiento.


¿Cuál es la estructura de compensación variable más apropiada para cada organización? Es difícil dar una respuesta única, ya que cada caso presentará sus particularidades. Pero sí es posible dar unas pautas generales:

  • La mayoría de los empleados (73%) prefiere vincular su bonus a su rendimiento individual, antes que al de su departamento o el conjunto de la compañía.

  • No se trata de un juego de todo o nada: los trabajadores prefieren una escala de compensaciones. Si alcanzan el 50% de sus objetivos, entonces recibirán el 50% del bonus pactado.

  • Pregunta a tus empleados cómo quieren recibir su bonus: es posible que algunos prefieran un pago único y otros dividirlo en doce pagas mensuales.

  • Considera aplicar el bonus discrecional, asociado a esfuerzos puntuales. Un 64% de los empleados prefiere este tipo de bonus antes que el de contratación, el de retención o el referencial.

  • Una estructura de bonus efectiva requiere coordinación entre diferentes departamentos (RRHH, Financiero, Marketing, etc). Fomenta la colaboración y utiliza software especializado para gestionar la tarea de manera inteligente y automatizada.

En definitiva: comunicación, planificación y tecnología deben coordinarse para encontrar la fórmula óptima en cada caso.

82 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo